En la zona central de Asturias, en La Peral, parroquia perteneciente al municipio de Illes, una familia trabaja desde hace tres generaciones en la quesería fundada en 1923, elaborando este maravilloso queso. No en vano, el denominado Roquefort asturiano fue elegido por los Príncipes de Asturias como parte del aperitivo de su banquete nupcial.

Descripción

Se trata de un queso de una pasta compacta, firme, sin ojos, pero blando al corte y untuosa. Presenta un color pajizo surcado de vetas azul-verdosas.

Tiene una textura fundente en la boca, con un sabor intenso y persistente, ligeramente salino y un poco picante.

Se comercializa en pienzas cilíndricas, de caras planas, en tres tamaños distintos: 400 gr, 800 gr. Y 2.200 Kg.

Elaboración

El queso La Peral se elabora con leche de vaca a la que se añade el cuajo. Después de 45 minutos, se pasa esta leche cuajada bien troceada a los moldes de plástico en los que se realizará el desuerado durante 8 o 10 horas. Tras el proceso posterior de salado, se almanena en las cámaras de secado, en bodegas naturales, donde permanecerá entre 1 y 2 meses a una temperatura de 8-12 grados y un 90% de humedad.

Durante este tiempo es perforado mediante agujas para facilitar el crecimiento del penicillium, el hongo que le aportará sus características finales.

Sugerencias de degustación

Como todos los quesos azules, en queso La Peral es estupendo para aperitivo o como postre.

Una forma común de consumirlo en Asturias es mezclandolo con un poco de sidra para lograr una crema untuosa, perfecta sobre una rebanada de un buen pan.

Por su textura fundente también puede formar parte de salsas para acompañar a carnes.